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sábado, 16 de octubre de 2010

Feria del Libro Independiente y Autogestiva FLIA


HOY SÁBADO Y MAÑANA DOMINGO

SE REALIZA LA 15 FLIA

(feria del libro independiente autogestiva)



15AVA. FERIA DEL LIBRO INDEPENDIENTE Y AUTOGESTIVA

en apoyo a la educación popular y los bachilleratos populares





16 y 17


DE OKTUBRE

DE 12 A 22 HS.



En Chilavert Artes Gráficas


Chilavert 1136 (altura Avenida La Plata 2.300)

Capital Federal, Bs. As.







POESÍA Y BANDAS EN VIVO


PERFORMANCES

ARTES VISUALES

PROYECCIONES

PRESENTACIONES DE LIBROS

REVISTAS Y FANZINES

CHARLAS Y TALLERES

ARTESANÍAS Y ACCESORIOS

OLLA POPULAR



Y MUCHO MÁS…




Entrada libre y gratuita

domingo, 3 de octubre de 2010

La Pelota un cuento de Felisberto Hernández

Cuando yo tenía ocho años pasé una larga temporada con mi abuela en una casita pobre. Una tarde le pedí muchas veces una pelota de varios colores que yo veía a cada momento en el almacén. Al principio mi abuela me dijo que no podía comprármela, y que no la cargoseara; después amenazó con pegarme; pero al rato y desde la puerta de la casita – pronto para correr – yo le volví a pedir que me comprara la pelota. Pasaron unos instantes y cuando ella se levantó de la máquina de donde cocía, yo salí corriendo. Sin embargo ella no me persiguió: empezó a revolver un baúl y a sacar trapos. Cuando me di cuenta que quería hacer una pelota de trapo, me vino mucho fastidio. Jamás esa pelota sería como la del almacén. Mientras ella la forraba y le daba puntadas, me decía que no podía comprar la otra y que no había más remedio que conformarse con ésta. Lo malo era que ella me decía que la de trapo sería más linda; era eso lo que me hacía rabiar. Cuando la estaba terminando, vi cómo ella la redondeaba, tuve un instante de sorpresa y sin querer hice una sonrisa; pero enseguida me volví a encaprichar. Al tirarla contra el patio el trapo blanco del forro se ensució de tierra; yo la sacudía y la pelota perdía la forma: me daba angustia de verla tan fea; aquello no era una pelota; yo tenía la ilusión de la otra y empecé a rabiar de nuevo. Después de haberle dado las más furiosas patadas me encontré con que la pelota hacía movimientos por su cuenta: tomaba direcciones e iba a lugares que no eran los que yo imaginaba; tenía un poco de voluntad propia y parecía un animalito; le venían caprichos que me hacían pensar que ella tampoco tendría ganas de que yo jugara con ella. A veces se achataba y corría con una dificultad ridícula; de pronto parecía que iba a parar, pero después resolvía dar dos o tres vueltas más. En una de las veces que le pegué con todas mis fuerzas, no tomó dirección ninguna y quedó dando vueltas a una velocidad vertiginosa. Quise que eso se repitiera pero no lo conseguí. Cuando me cansé, se me ocurrió que aquel era un juego muy bobo; casi todo el trabajo lo tenía que hacer yo; pegarle a la pelota era lindo; pero después uno se cansaba de ir a buscarla a cada momento. Entonces la abandoné en la mitad del patio. Después volví a pensar en la del almacén y a pedirle a mi abuela que me la comprara. Ella volvió a negármela pero me mandó a comprar dulce de membrillo (cuando era día de fiesta o estábamos tristes, comíamos dulce de membrillo). En el momento de cruzar el patio para ir al almacén, vi la pelota tan tranquila que me tentó y quise pegarle una patada bien en el medio y bien fuerte; para conseguirlo tuve que ensayarlo varias veces. Como yo iba al almacén, mi abuela me la quitó y me dijo que me la daría cuando volviera. En el almacén no quise mirar la otra, aunque sentía que ella me miraba a mi con sus colores fuertes. Después que nos comimos el dulce yo empecé de nuevo a desear la pelota que mi abuela me había quitado; pero cuando me la dio y jugué de nuevo me aburrí muy pronto. Entonces decidí ponerla en el portón y cuando pasara uno por la calle tirarle un pelotazo. Esperé sentado encima de ella. No pasó nadie. Al rato me paré para seguir jugando y al mirarla la encontré más ridícula que nunca: había quedado chata como una torta. Al principio me hizo gracia y me la ponía en la cabeza, la tiraba al suelo para sentir el ruido sordo que hacía al caer contra el piso de tierra y por último la hacía correr de costado como si fuera una rueda.
Cuando me volvió el cansancio y la angustia le fui a decir a mi abuela que aquello no era una pelota, que era una torta y que si ella no me compraba la del almacén yo me moriría de tristeza. Ella se empezó a reír y a hacer saltar su gran barriga. Entonces yo puse mi cabeza en su abdomen y sin sacarla de allí me senté en una silla que mi abuela me arrimó. La barriga era como una gran pelota caliente que subía y bajaba con la respiración. Y después yo me fui quedando dormido.

Hernandez, Felisberto  (1902 - 1963). Escritor y músico. Nació y murió en Montevideo. Entre 1946 y 1948 vivó en París. Publicó, entre otros, los siguientes libros: Fulano de tal, Libro sin tapas, La cara de Ana, y La envenenada, Por los tiempos de Clemente Colling, El caballo perdido, Tierras de la memoria, Nadie encendía las lámparas.

martes, 21 de septiembre de 2010

Millones de Libros Gratis en Biliotecas Virtuales

Habiendo tantos sitios en internet con libros en PDF y para descargar en forma gratuita, me ha resultado últil armar una lista de ellos, una una especie de mega biblioteca virtual!
Aunque siempre es bueno ir chequeando, descargar y guardarnos los libros que más nos interesan, puesto que a veces en internet lo que encontramos hoy mañana puede ya no estar.
Comparto esta lista a la que iré agregando otros sitios a medida que vaya encontrando.
Si tienen alguno para sugerir, bienvenido sea!
Feliz Primavera!


lunes, 20 de septiembre de 2010

Tarántula de Miguel Ángel Speroni


Hace unos días me compraron un libro antiguo. Antes de entregarlo lo leí.
Aanteriormente busqué datos del autor, porque tiene una dedicatoría practicamente ilegible.
Poco y nada fueron los datos biográficos que pude obtener:

Miguel Ángel Speroni (1911-1980) fue diplomático y escritor. Escribió, La puerta grande (1947), la novela de la segunda guerra mundial en la política del Plata; La tarántula (1948), -ese canto a la alucinación necesaria para comprender la vida; Las arenas (1954, la primera novela argentina que lleva a la ficción los hechos que culminaron en el movimiento de octubre de 1945; Maquiavelo (1970), esa aproximación al genio del Renacimiento en toda su dimensión humana; Erasmo (1978), ese retorno a las aguas profundas de la política y la religión; Alberdi (1973) y San Martín (1975)  
La Tarántula es una fabulosa novela lírica del surrealismo criollo (editada en 1948 por Continental, que publicaba a aquellos autores a los que no les daba cabida SUR y reeditada por el sello Noé en 1972)
El caso es que me gustó tanto que decidí subirlo en PDF para compartirlo. 
Es un libro que lamentablemente casi no se consigue, tenía que entregarlo y me daban muchas ganas de quedarmelo y poder pasárselo a otros. 
Está subido en PDF (click aquí para ver) para acceder en forma gratuita, leerlo y compartirlo. Espero que les guste tanto como a mí y lo disfruten.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Biblioteca a lomo de Burro



Por Francisco Argüello | Bogotá

El profesor Luis Soriano no está en casa, responde Diana Arias, su esposa, desde un enorme ventanal de su residencia en un popular barrio de Cartagena, donde reside desde hace un par de años.

El hombre de 38 años recorre veredas inhóspitas del Magdalena y Cesar prestando libros, enseñando a leer y hasta contando historias misteriosas. De su regreso, nadie da razón porque ni él mismo parece saberlo.

Sobre su vida pocos conocen y lo que se atreven a investigarla lo tildan de loco y hasta arriesgado porque se enfrenta al peligro de una guerrilla que circula por el norte del país y que en ocasiones, sus hombres, armados hasta los dientes, sonríen cuando se lo encuentran.

Y es que en sus largos y engorrosos recorridos, no va solo. ‘Alfa’ y ‘Beto’, dos burros que crió desde pequeños, lo acompañan y rebuznan cuando llegan a los caseríos donde no existe la energía eléctrica, ni siquiera las aulas de clase.

Uno de sus animales soporta con su peso, mientras el otro carga más de 120 libros que protege con cauchos y cajas en madera y que descarga en las regiones apartadas de Colombia hasta donde llega tras soportar caños, trochas, enormes montañas y el peligro de la noche que lo agarra en el camino.

Ya, sobre las comunidades marginadas, descarga sus textos y empieza a dictar sus cátedras personales de lectura y escritura bajo los árboles; unas jornadas que terminan convertidas en divertidas expediciones académicas que al profesor de literatura le apasiona.

“Los niños son bellos, sonríen, prestan atención porque nunca les han hablado de la lectura”, cuenta.

EL MUNDO.es conoció que hace tres años, cuando se motivó a recorrer el país en burro, tenía 80 libros y actualmente tiene en su poder 4.600, es decir, una ‘bilioburro’, como llama a su biblioteca móvil donde no puede cargar todos sus textos por falta de espacio.

“Me regalan muchas colecciones de textos para llevarlas a los niños. Me hace mucha falta otro animal y nuevos estantes para poder acomodarlos porque siempre es difícil”, expresa el maestro, mientras descarga un enorme letrero que dice ‘Biblioburro’ y con el que se defiende de los grupos alzados en armas que lo detienen en el camino y le preguntan por su aventura.

“No me da miedo, entrego conocimiento, no espío a nadie”, dice cuando se le interroga del tema. Su experiencia es única en el país. Por esto, la cadena internacional de noticias CNN lo catalogó como un 'Héroe de Latinoamérica', una distinción de la que se enteró mientras evacuaba de un lejano caserío donde no ingresa la señal del celular y se vive como si fuera en otro planeta.

Reconocimiento internacional

Para esto, tuvo que viajar a los Estados Unidos, un lugar que conocía en videos y algunas revisas que le obsequiaban para regalar a los pequeños. Allí compartió con Larry King, catalogado como uno de los periodistas más reconocidos en Norteamérica. “Este personaje está lejos de ser un payaso loco, es un colombiano de misión altruista de salvar a los niños del voraz analfabetismo”, dijo el periodista en su programa de televisión.

“Me gritaban que los carnavales ya habían pasado, que estaba loco”, narra el hombre, mientras muestra sus gafas oscuras y un sombrero costeño que lo protege del sol y que no deja en el momento de viajar.

“No tengo problema en que viaje, hace una muy bella labor. No lo acompaño por mis dos niños, pero sí tengo que hacerlo”, expresa Diana, mientras lo abraza. Mientras, Soriano, insiste en abandonar temporalmente a su familia e internarse en las selvas colombianas enseñando literatura, el cineasta Carlos Rendón Zipagauta, promete volver a Colombia para producir una película de su vida y llevarla al cine comercial, con nueve capítulos que tardarían hora y media.

El dinero para la producción saldría del dinero que consiguió Rendón cuando ganó el primer puesto en un concurso adelantado por el Ministerio de Relaciones Internacionales de Francia y el Ministerio de Cultura. Por ahora, solo hay un documental que le dará la vuelta al país porque muchos de los colombianos no tienen idea que en burro se está llegando a enseñar a leer.

martes, 14 de septiembre de 2010

Buenos Motivos para Canjear, Vender y Comprar Libros Usados


a) Los libros que vos no usás y no querés pueden ser los que otros están buscando.
b) Los libros se publican para llegar a quien los quiera y los necesite, no los detengas. Contienen información, historias, arte, expresión. Es una actividad de fomento muy importante.
c) Si vendés o canjeás libros que no usas hacés espacio, ganás dinero u obtenés otros que te vienen mejor.
d) Es una actividad ecológica, lo que ya no te sirve a vos, se recicla en el uso que le da otra persona. Incluso por la demanda de papel es una acción ecologísta.
e) Podés conocer gente,lugares, libros y autores muy interesante en el intercambio.
f) Ofreciendolos o pidiendolos vas a generar que otras personas accedan a la lectura o se interesen por autores que no habían conocido.
g) Te va a dar satisfacción saber que el libro al que no le diste hasta ahora la menor importancia, hace feliz enconrtarlo a otra persona.
h) Y te vas a sentir feliz de poder llegar a conseguir libros que creías imposibles de conseguir, porque no se reeditan, o porque que nuevos tienen precios inaccesibles.
i) Los libros antiguos tienen un plus de gusto por leerlos, en la historia que puedan tener, el color, el olor, la edición, no es lo mismo que un libro nuevo, es mejor!

Si descubriste otros motivos por los cuales comprar, vender o canjear libros usados agregalos por favor.